Quinta Napoles




Hacienda

Quinta Napoles

"Un exclusivo lugar para descansar"



  La Hacienda Quinta Nápoles fundada en 1904 por el matrimonio formado por Don Jesús Romo y su esposa Carmelita, es sin duda unos de los mayores tesoros que México puede ofrecer al Mundo .

Ubicada a 500 metros de la entrada principal de Ures, esta Hacienda es en la actualidad la máxima expresión del concepto de arquitectura mexicana fina.

Desde la entrada se percibe la vibra de las épocas de antaño, cuando en Ures, la vieja atenas sonorense, se realizaban los elegantes saraos que reunían a los habitantes de las Haciendas.

La Quinta Nápoles ofrece a sus visitantes: Historia, magia y leyenda en su arquitectura.
Cada rincón impregnado de cultura de un pasado glorioso, se funden al confort de una finca estilo rustico, con los servicios y comodidades de un Hotel de primer nivel.

Enclavada en las cercanías del río sonora, el recorrido hacia la entrada de la Quinta Nápoles esta flanqueado por elevados eucaliptos y nogales, valla que finaliza en el portón de hierro forjado donde se aprecia la fachada original de la Hacienda. toda ella restaurada cuidadosamente por sus actuales dueños, respetando estilo y diseño.

Para recibir a sus invitados Quinta Nápoles cuenta con 18 habitaciones perfectamente decoradas siendo cada una de ellas única  se distinguen entre si por llevar nombres alusivos a ciudades románticas de Italia.

Las principales atracciones en la Hacienda son sus espectaculares jardines y su lago artificial donde los niños se divierten pescando, una amplia terraza con asador frente al lago donde se puede disfrutar de una agradable comida en compañía de amigos y familiares, sus caballerizas donde se puede elegir un caballo y pasear por la Hacienda y por el pueblo, la alberca, las canchas de tenis y padel tenis, el área de juegos para niños y la capilla. Asi como en su interior tiene espacios acondicionados para el calor y el frió como son: una amplia estancia con chimenea y televisión  una estancia para el área de billar y una estancia familiar adicional en la parte de arriba enseguida de la suite principal.

 Además de su arquitectura rustica y mexicana, se llevo a cabo un gran trabajo de ambientación para lograr ese toque del México antiguo. Para eso se emplearon objetos antiquísimos de diferentes estados del país como balanzas de minero, baúles  colecciones de mascaras, cuadros alusivos a la revolución  sumadoras de principio de siglo, ruedas y mesas de hierro utilizadas en antiguos campos agrícolas así como también antiguas maletas, rebosos y cajas registradoras de generaciones pasadas. Hubo piezas que se lograron rescatar de la antigua Hacienda y se quedaron como parte de la misma.

Otro aspecto importante en la decoración son las cenefas pintadas en las paredes, las cuales fueron hechas a mano por artistas, son verdaderas obras de arte.

El resto de la decoración como cortinas, manteleria, colchas y accesorios se escogieron en base a los diseños de las cenefas y el color de las paredes. Todo esto en total coordinación para lograr ambientes realmente armoniosos.

 Las piezas de cantera que posee representan un gran valor, son piezas realizadas por gente especializada traída desde Guadalajara, quienes crearon obras únicas. 

 El lago, la cocina, los cuartos, los pasillos, la flora y la fauna, los pisos, las paredes, las pinturas, el olor, el ruido y el ambiente que se generan, provocan que el visitante se sienta trasladado a otra época y por un momento se olvide del bullicio de la ciudad.

 Quinta Nápoles es verdaderamente una joya en la región  es la mejor muestra de que lo moderno no esta peleado con las tradiciones y la belleza de la arquitectura Mexicana.
  La Hacienda es sin duda el lugar propicio para el descanso, los negocios, la fraternidad, reuniones de trabajo, familiares, la cacería y el deporte. El lugar ideal para disfrutar.